martes, 8 de diciembre de 2015


Piratas del Caribe
Por Ramón Rodríguez Escandell
 fte:Centro de Documentaci'on, Rev. Mar y Pesca.

                                                    textos
Durante los siglos XVI y XVII, piratas y corsarios asolaron los mares que bañan a la isla de Cuba y sus principales puertos. 

Uno de los más fieros asaltos que sufrió La Habana en el siglo XVI fue el perpetrado el 10 de julio de 1555 por el corsario francés Jacques de Sores, experimentado marino que había sido almirante con Francois Le Clercq (Pie de Palo). El gobernador Gonzalo Pérez de Angulo salió huyendo con su familia hacia la aldea de indígenas de Guanabacoa, donde se refugió con varios regidores y vecinos, así como con sus pertenencias y muebles.

Ante la cobardía de Pérez de Angulo, el vecino de La Habana y Regidor de su Cabildo Don Juan de Lobera se dispuso valientemente a resistir el ataque de los franceses, atrincherándose en la única, pobrísima e inadecuada fortaleza de la que era alcalde. Después de enconada lucha se vio obligado a rendirse, pero en condiciones honrosas, respetándole el francés su vida, la de los suyos y el honor de las mujeres. El 5 de agosto de ese propio año se retiró el corsario, dejando a La Habana en la miseria.

Otro famoso corsario fue Francis Drake, muy conocido en la historia de la marina inglesa. Se convirtió durante los años 1585 y 1586 en el terror de La Habana, pero, afortunadamente, el temido Drake no llegó a atacar la población.

Las últimas amenazas de ataques corsarios a La Habana tuvieron lugar en marzo de 1668. El inglés Henry Morgan se presentó a la vista de la capital con el intento de asaltar la parte no fortificada, pero conocedor de los serios preparativos de defensa llevados a cabo por el gobernador Francisco Dávila Obregón, abandonó la empresa, planeando entonces el ataque y saqueo de Puerto Príncipe, que sí pudo ejecutar impunemente a fines de ese mismo mes de marzo.

En el ámbito de la numismática, este tema de piratas y corsarios  no es muy conocido. Sin embargo, nuestro país en el año 1995 emitió una serie de monedas que tituló  PIRATAS DEL CARIBE.

Todas las piezas fueron fabricadas en Inglaterra por la empresa privada Tower Mint  y  están bellamente  ilustradas por figuras en colores de diversos piratas con policroma de papel adherida en el anverso de las monedas y en su reverso presentan el Escudo Cubano.
Los piratas seleccionados fueron Mary Read, Capitán Kidd, Anne Bonny, Henry Morgan, Piet Heyn y Black Beard, cuyas figuras aparecen en denominaciones  de 1, 10 y 50 pesos.
Se acuñaron en oro, plata y copper-níquel. De las primeras piezas se confeccionaron mil ejemplares  de 12 gramos.  De las de plata se emitieron 3 mil con un gramaje de 155,5 así como otra del propio metal de 20 gramos y 10 mil de tirada.  Finalmente, de la de metal bajo fueron acuñadas 25 mil piezas.  Estas monedas son muy cotizadas en el mundo del coleccionismo.