lunes, 3 de junio de 2019

CAIDA AL MAR



Entre tantos gustos  que podemos  tener las pesonas , escribir sobre algo que entretiene, entretenga a quien lo realiza ,y, posiblemente instruya o ciertamente  sirva tan solo de   relajación  a quien lo lea y a quien lo escribe.es suficiente para dedicarse a intentarlo. un poco de esfuerzo  e inspiración  ayuda  Las ideas  surgen  y  en mundo cotidiano limita y condiciona  para narrar  por lo que  puede que en su mayoría  se vayan  diluyendo en el transcurso del tiempo, y  aunque no resulta reconfortante puede que nuestra mente  genere historias  basadas en otras o de pura invención, algunas se suelen olvidar  y  otras se quedan  “engavetadas”  hasta que un buen día  escapan al papel  De esto se trata.  .

 Hay muchas historias en todos, algunas se silencian  por discreción  o por no parecernos interesantes, y otras se cuentan de forma verbal y rápida como los antiguos juglares, o se llevan al papel de una vieja máquina,  La que les narró a continuación  es un brve relato de algo que le aconteció  hace  algún tiempo  a una persona  que creo conocer muy bien, que  por sorpresa  cayó al mar, por estar tomando sol en unos arrecifes, y muy cerca del mar profundo., contemplando al mar y con muchas  preocupaciones  cuya solución escapaban a su voluntad.. 


Caramba, pasó un buen susto que no advirtió en su plena totalidad, según me contó, en ese preciso momento, porque en ese quehacer contemplativo hacia el mar inmenso no pudo reacionar, y sin percatarse de una oleada este  le lanzó a lo profundo. Me contó que miro por instinto todo lo que observaba en su recorrido lo arrecifes que  estaban bien cerca., y cientos de burbujas centelleantes Y en esos instantes su mente no reaccionaba ante lo que le sucedía solo el sentido de la vista se mantenía; y que el instinto  de conservación,  o vaya usted a saber que ¨”acompaánte” trancó su respiración y cerraba su boca firmemente. sin  pensar en nada.
 .
Después , al cabo  de no sabe que tiempo transcurrido,   el propio mar lo sacaba de esa profundidad y entonces fue cuando comienza a pensar y no ciertamente se aterrorizó sino más bien, esperaba. Ya cuando su cabeza salió a flote entonces si se dio a la tarea de salvarse, e intentaba coger resuello y respirar lo más profundo que podía, nadando de espaldas suavemente y respirando  lo más profundo que el momento le permitía. ya que se percató de que en ningún momento abrió su boca y siempre mantuvo la respiración trancada, no trago agua, no sintió ganas de toser..

Fueron  esos momentos en los que me narró, sumo fuerzas y dio brazadas hacia atrás alejándose de los arrecifes y no permitir que las olas lo lanzaran  contra ellos,   en  eso observó que un joven nadando se acercaba con cautela, y le decía nada , nada ahora hacia delante, miró y vio que ninguna ola le amenazaba , habia calma  y y se impulso hacia la orilla  peligrosa de arrecifes por donde quizás pudiese escalar alguna piedra , percatándose que nadie había en ellas para ayudar a su subida , pero  logra finalmente llegar,  con la fortuna que el joven bien  cerca y detrás  cuando llego al arrecife que le permitiese escalar arriba de todo el conjunto ,  el joven ó le ayudó y así subió  ayudado  al arrecife.Caminó con algunos rasguños  en sus piernas , hilillos de sangre, y ya personas lo ayudaron a trepar  hasta el muro alto , donde otras manos solidarias  le ayudaban.Después  de ello  se sentó en aquel  muro ancho y se secó lo que pudo al sol. Agradeció a quien le orientaba en el agua, y agradeció a los demás. Fue una impresión imborrable que recordó días y noches que le precedieron. Fue una experiencia única que nunca contó a nadie y que pasados muchos años me la contó. Sin dudas, siguió siendo una persona,de cierto modo, temeraria, pero aprendió de esa experiencia la imprudencia, y también su calma, así  como del  lugar dónde no debió sentarse y ser tomado por el mar de imprevisto.

Más adelante les contaré  otra  historia.