Entre tantos gustos que podemos
tener las pesonas , escribir sobre algo que entretiene, entretenga a
quien lo realiza ,y, posiblemente instruya o ciertamente sirva tan solo de relajación
a quien lo lea y a quien lo escribe.es suficiente para dedicarse a
intentarlo. un poco de esfuerzo e inspiración
ayuda
Las ideas surgen y en
mundo cotidiano limita y condiciona para
narrar por lo que puede que en su mayoría se vayan diluyendo en el transcurso del tiempo, y aunque no resulta reconfortante puede que
nuestra mente genere historias basadas en otras o de pura invención, algunas
se suelen olvidar y otras se quedan “engavetadas”
hasta que un buen día escapan al
papel De esto se trata. .
Hay muchas historias en todos, algunas se silencian por discreción o por no parecernos interesantes, y otras se cuentan
de forma verbal y rápida como los antiguos juglares, o se llevan al papel de
una vieja máquina, La que les narró a
continuación es un brve relato de algo
que le aconteció hace algún tiempo
a una persona que creo conocer muy
bien, que por sorpresa cayó al mar, por estar tomando sol en unos
arrecifes, y muy cerca del mar profundo., contemplando al mar y con muchas preocupaciones cuya solución escapaban a su voluntad..
Caramba, pasó un buen susto que no advirtió
en su plena totalidad, según me contó, en ese preciso momento, porque en ese quehacer
contemplativo hacia el mar inmenso no pudo reacionar, y sin percatarse de una
oleada este le lanzó a lo profundo. Me
contó que miro por instinto todo lo que observaba en su recorrido lo arrecifes
que estaban bien cerca., y cientos de
burbujas centelleantes Y en esos instantes su mente no reaccionaba ante lo que
le sucedía solo el sentido de la vista se mantenía; y que el instinto de conservación, o vaya usted a saber que ¨”acompaánte” trancó
su respiración y cerraba su boca firmemente. sin pensar en nada.
.
Después , al cabo de no sabe que tiempo transcurrido, el propio mar lo sacaba de esa profundidad y entonces
fue cuando comienza a pensar y no ciertamente se aterrorizó sino más bien,
esperaba. Ya cuando su cabeza salió a flote entonces si se dio a la tarea de salvarse,
e intentaba coger resuello y respirar lo más profundo que podía, nadando de
espaldas suavemente y respirando lo más
profundo que el momento le permitía. ya que se percató de que en ningún momento
abrió su boca y siempre mantuvo la respiración trancada, no trago agua, no
sintió ganas de toser..
Fueron esos momentos en los que me narró, sumo fuerzas
y dio brazadas hacia atrás alejándose de los arrecifes y no permitir que las
olas lo lanzaran contra ellos, en
eso observó que un joven nadando se acercaba con cautela, y le decía
nada , nada ahora hacia delante, miró y vio que ninguna ola le amenazaba ,
habia calma y y se impulso hacia la
orilla peligrosa de arrecifes por donde
quizás pudiese escalar alguna piedra , percatándose que nadie había en ellas
para ayudar a su subida , pero logra
finalmente llegar, con la fortuna que el
joven bien cerca y detrás cuando llego al arrecife que le permitiese
escalar arriba de todo el conjunto , el
joven ó le ayudó y así subió
ayudado al arrecife.Caminó con
algunos rasguños en sus piernas ,
hilillos de sangre, y ya personas lo ayudaron a trepar hasta el muro alto , donde otras manos
solidarias le ayudaban.Después de ello
se sentó en aquel muro ancho y se
secó lo que pudo al sol. Agradeció a quien le orientaba en el agua, y agradeció
a los demás. Fue una impresión imborrable que recordó días y noches que le precedieron.
Fue una experiencia única que nunca contó a nadie y que pasados muchos años me
la contó. Sin dudas, siguió siendo una persona,de cierto modo, temeraria, pero
aprendió de esa experiencia la imprudencia, y también su calma, así como del lugar dónde no debió sentarse y ser tomado por
el mar de imprevisto.
Más adelante les contaré otra
historia.
